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Estaba preparando mi presentación para el I ENCUENTRO DE GESTACIÓN, PARTO Y NACIMIENTO CONSCIENTE “Para cambiar el mundo hay que cambiar la forma de nacer”,en el que expondrá Michel Odent, bastante inquieta luego de la noticia de que serán más de 450 asistentes.
Apretada la guata y comenzando a hiperactivarme, es decir, a saltar de una actividad a otra, me meto a Twitter y leo que hay denuncias de nuevos casos de abuso sexual a menores en un colegio. La guata apretada cede para dar paso a un abrir gigante de ojos y rápidas palpitaciones de mi corazoncito que se angustia frente a cada caso de maltrato infantil. Por suerte, mis niños duermen y mi marido trabaja. Es hora de sumergirme en Twitter y Facebook para recopilar todos los mensajes que publiqué hace unos días, cuando en las noticias relataron acerca de otros niños abusados sexualmente en un jardín infantil. Los recojo con ayuda de Marité (mujer que desde hace 45 días me sostiene en algunas de mis tareas, linda ella) y me decido a publicarlos en el blog, para responder a la invitación que hace Vinka Jackson a complementar su guía y, al mismo tiempo y siguiendo su ejemplo, para que todos ustedes la puedan seguir completando, con el fin de hacer un gran círculo de protección para nuestros hijos. Hijos que son de todos.
Cito a Vinka:
“En Chile, solamente el año 2011 se registraron 13.753 casos de menores de edad violados y/o abusados sexualmente (70% corresponden a casos de abuso sexual infantil). Cada día, 38 niños y niñas son víctimas de estos sufrimientos en nuestro país (fuente: Fiscalía Nacional, 2011).
Durante este fin de semana conocimos las noticias demoledoras sobre abusos sexuales en un jardín infantil de Santiago de Chile. Una niña de 4 años y quizás otros niños más (se está investigando). Hay ahogo, estupor, mucha pena. Pero por ahora, creí quizás útil volver a compartir esta guía con algunas orientaciones para el cuidado y prevención del abuso sexual infantil.
Gracias si la reciben, y por favor siéntanse libres de copiarla, compartirla, imprimirla, y dejar todos sus comentarios con aportes, ayudas, ideas. Todo lo que pueda servir para enriquecerla y apoyarnos mutuamente en este afán de cuidar mejor a nuestros niños y niñas.”
Vinka es una preciosa mujer que amorosamente nos invita a reflexionar, compartir y complementar su maravilloso texto Cuidar a l@s hij@s de tod@s (breve guía de ayuda en prevención de ASI). Ella realiza una generosa entrega para que toda la comunidad se beneficie con su guía y, además, invita a que todos podamos aportar para el buen trato a nuestros hijos. Me emociona su invitación, sencillamente porque su llamado es justamente a hacer humanidad.
Pues bien, dejo mi granito de amor.
Para prevenir abuso sexual y malos tratos, propongo:
-       Dar a conocer claramente en qué consiste el sistema social denominado patriarcado. En palabras sencillas, unos tienen poder sobre otros. Ricos sobre pobres, hombres sobre mujeres (machismo), hombres sobre niños y niñas, mujeres sobre niñas y niños. Es un sistema jerárquico que supone que algunos saben o tienen más que otros y tendrían el “derecho” de ejercer ese poder.
-       El machismo es parte del patriarcado y supone, nuevamente en sencillo, que el hombre (macho) pone su “potencia” ante o por sobre la mujer.
-       El adultocentrismo, otra faceta del patriarcado, supone que los adultos tenemos poder sobre los niños y, por tanto, establecemos una relación asimétrica, desigual, como lo es en la sala de clases tradicional: el profesor, adulto que sabe, se para frente a los niños que no saben. Él tiene poder sobre los niños. Otro ejemplo es el chofer del bus, un adulto que maneja el auto donde van los niños. Esos niños dependen de él. Está claro el ejemplo con los padres: “¡Te lo digo porque sí, porque soy tu papá y punto!”, “¡Tengo 43 años, sé perfectamente lo que ocurre a tu edad!”
-       Autorregulación. Concepto que se refiere a que los niños saben lo que necesitan. Lloran cuando son bebés y necesitan cercanía para que la mamá, el papá o la figura de apego satisfaga su necesidad. Los niños, cuando no tienen hambre, no tienen hambre. Es más, cuando ese niño mañoso -que manipula y tiene todas las intenciones de ser un tirano con usted, justo cuando llega cansado del trabajo- no quiere comer, puede ser que esté incubando un virus. Así de sencillo y triste para ese niño. Confíe en su hijo y en sus necesidades desde que es un bebé. Esto es CLAVE a la hora de prevenir abuso sexual.
-       La sexualidad existe desde que nacemos. De hecho, desde antes de nacer hay que tener mucho deseo para llegar a la vida. Los niños y las niñas sienten placer sexual, que no es de la intensidad del adolescente, ni del adulto, pero disfrutan recibiendo cariños, que les rasquen la espalda, ser abrazados, etc. Así mismo, disfrutan de mirar y ser mirados o tocados por sus amiguitos del jardín, del colegio o por sus primos en etapas tempranas del desarrollo. De ahí los juegos “al doctor”, “a la mamá y al papá”. Esto es normal para el desarrollo de la identidad y el desarrollo sano de la sexualidad. El problema es que de esto no se habla y si se habla, a los niños se les suele castigar o retar por este tipo de conducta, “ensuciando” los adultos una conducta esperable de los niños. Otro problema es que muchos pedófilos se aprovechan del desarrollo sexual normal de los niños y abusan de su poder (sacerdotes, profesores, tíos, padres, padrastros, etc.). Lo mismo ocurre cuando padres y madres golpean (con manos, correas o palabras) a sus hijos, abusan de su “poder” y se aprovechan de la dependencia extrema de apego de sus hijos. Link.
-       Si respetamos los ritmos y deseos de nuestros hijos, entonces ellos se acostumbrarán a que nadie pase a llevar su cuerpo y sus deseos. ¿Si mi madre no me obliga a hacer algo que no deseo, ¿por qué el tío del jardín quiere que haga algo que yo no quiero?
-       Demostrar a nuestros hijos desde antes de nacer que son deseados y amados. De ser negado en tu país la posibilidad de abortar en caso de violación u otros, debes acudir a alguien de mucha confianza para hablar de las sensaciones que tienes para con ese hijo que se gesta. Investigaciones demuestran que hijos no deseados y que sus madres tuvieron la intención de abortar y se les fue negado, suelen sufrir de conductas antisociales.Investigaciones también nos dicen que los orígenes de la violencia están relacionados con la etapa de gestación, parto y puerperio (primeros años de vida).
-       Un parto consciente, informado, libre y respetado es clave a la hora de prevenir abuso sexual y malos tratos. El poder médico muchas veces, no siempre, ejerce poder sobre la mujer y su pareja, dejándolos sin posibilidad de elegir cómo parir, luego de un montón de procedimientos -muchos de ellos innecesarios-, de tablas, cifras y discursos que sólo atemorizan y, por tanto, paralizan a la mujer. Esto es un ejemplo más de patriarcado y con esto volvemos al punto inicial.
-       Empoderar a la mujer luego del parto, su nueva identidad, sus deseos. Una madre sostenida por su pareja (si ésta está presente), por la comunidad cercana y la comunidad en general es una mujer capaz de desplegar sus funciones maternas de amparo, protección, satisfacción de las necesidades y con eso, entre todos estamos promocionando un apego seguro (aunque este tema es bastante más complejo).
-       Un apego seguro hace que el niño tenga confianza en sus padres, buena autoestima y sienta que la vida fluye, a pesar de los conflictos. Un niño seguro habla con facilidad lo que le sucede.
-       Un niño bien abrazado por sus padres no busca tanta “cercanía” de otro adulto.
-       Para prevenir los abusos sexuales sirve llenar de amor, brazos y cariño, así como hablar y atender los llantos y pataletas de nuestros hijos desde que nacen. Si han sido contenidos frente a sus dificultades desde pequeños, de seguro contarán con ustedes y no de otros, de más grandecitos.
-       Un niño tratado desde el respeto y desde la no imposición de autoridad sin fundamento es un niño que no obedece cualquier mandato. Evita la dinámica poder-sumisión.
-       Evitar enviar a los niños a un jardín infantil antes de que su capacidad de lenguaje esté más o menos desarrollada. Está demostrado que lo que necesita el cerebro de un niño es, idealmente, el cuidado de un adulto responsable, no el cuidado de un adulto por cada 8 o 10 preescolares. La crianza es en extremo demandante y los mamíferos humanos no contamos con la capacidad de cuidar a tantos niños a la vez. Uno de ellos puede correr peligro. Link.
-       Es importante respetar, como ya decíamos más arriba, los deseos de nuestros hijos. Es decir, si no tiene ganas de darnos un beso, no obligarlos, ni menos chantajearlos: “Dame un beso y te doy el dulce”, “Si me das dos besitos te doy el regalito”. ¡Vamos! Que uno regala porque desea regalar, no porque va a adquirir algo a cambio.
-       Trabajar menos horas al día es crucial. Mientras más tiempo estemos cerca de nuestros hijos, es más fácil reconocer sus señales, miradas, olores, heridas, alegrías, talentos… Es urgente crear políticas de conciliación real entre trabajo y familia.
-       Para prevenir abusos sexuales es crucial no alentar la dinámica de los secretos. Nadie debe tener secretos con nadie. Punto. Si un adulto te dice que esto es secreto y no debes contárselo a la mamá, desconfía de ese adulto.
-       No somos dueños de nuestros hijos, ni de nuestras parejas. Nadie es posesión de nadie. De ser así, pasaríamos a categoría de objeto, anulando toda nuestra subjetividad. No somos cosas, por lo tanto, no se nos traslada, golpea, toca o abraza si no lo deseamos. Partamos desde el nacimiento con que nadie hace nada con mi hijo. Si el bebé está durmiendo, por favor, que la visita no llegue y lo besuquee.
-       Cosificación. Quien abusa de otro, lo más probable es que haya sido un niño tratado como una cosa.
-       Si tiene dificultades con la sexualidad, hable acerca de ello, para poder estar dispuesto a hablar con sus hijos informada y libremente. No soy pudorosa, pero me encantó la idea que leí de Francoise Doltó, una gran psicoanalista infantil: ¿Usted anda desnuda frente a sus amigos? Si la respuesta es no, no lo haga delante de sus hijos. El cuerpo, que es sin duda precioso y perfecto, es íntimo.  Aprovechando que hablo del cuerpo, hable de sus partes como usted habla en su familia. Decirle a un niño de 3 años “que nadie toque tus partes íntimas” es muy abstracto. Sea directo y claro: “Hijita, tu cuerpo precioso es tuyo y no lo compartes con nadie. Nadie, más que yo, tu mamá, toca tu vagina o _____”. Complete usted según como suelen llamar a los genitales. “Amorcito, compartir el cuerpo ocurre cuando uno es muy, muy grande, cuando tiene la cabeza y el cuerpo grande.” LinkRecuerde que el tipo de pensamiento de un niño menor de 7 años es concreto.
-       Si fuiste víctima de abusos sexuales durante tu infancia, habla de ello. Que no quede como un secreto familiar. Cuando los conflictos no son hablados, suelen repetirse en nuevas generaciones. A esto se le ha denominado “conflictos transgeneracionales”.
-       Madres y padres atentos a sus intuiciones.
-       Confíen en sus hijos. Los niños no suelen mentir, pero los adultos solemos no creerles, eso hace que comiencen las mentiras. Más existirán a medida que más autoritarios seamos y más nos teman. De hecho, mentir, es signo de inteligencia, un niño piensa así: “uf lo que hice no debe estar bien, pero mi papá me va a pegar si le cuento, mejor miento” ¡Obvio! Nadie quiere ser golpeado ni humillado.
-       Volviendo al machismo, una idea importante: la primera pareja verdadera para un ser humano, hombre o mujer, por lo general es la de una madre con su hijo. Dejemos de lado el machismo y respetemos primero a nuestros hijos. Cuántas veces he escuchado que “por no molestar al papá, nosotros (madre con hijos) nos callaremos”, “Shh… llegó el papá”, “Mira, apenas llegue tu papá te acuso”. Eso es sembrar el temor y por tanto la sumisión.
Lindas y lindos seres humanos, abramos los ojos, nuestras neuronas y, lo principal, nuestro corazón (ya sabemos que, al igual que el cerebro, hace sinapsis). Cuidemos a los que crecen, sus cuerpos sólo deben ser tocados con mucho cariño, respeto y cuidado.Me duele cada vez que escucho en la consulta relatos como este: “me dejaban sola, durante ese rato llegaba mi hermanastro, al principio era entretenido, luego comenzó a dolerme… no sabía que eso era malo, me gustaba… (lágrimas) … ya no me duele el cuerpo, me duele el alma y los recuerdos, me duele y lloro de impotencia, que nadie me haya creído… que nadie me haya visto …”

Dejo abierto este círculo de protección, que inicia Vinka, para que sigamos entre todos y todas completando…
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Leslie Power
Psicóloga Clínica

8 comentarios:

  1. Leslie este tema es muy sensible para mi.. Yo sufrí abuso de niña, afortunadamente sólo fue una vez, porque sólo esa vez vi a esa persona. Tengo una hija de dos años y medio, no va al jardín porque aún no habla claramente, es una decisión que tome yo y me ah costado muchad críticas.. Sobre todo porque por cuidarla no eh vuelto a trabajar, la verdad me da terror que algo así le pase y que peor aún no pueda contarme ni que tengamos las armas para prevenir. Yo aún sufro con mi experiencia, que fue muy menor en comparación con el infierno que viven niños.
    Yo lo conté 10 años después que pasó… Sentía terror.
    Creo que, como tu dices, es importante prevenir, hablarlo in

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  2. (sigue)
    Inculcar la importancia de la privacidad del cuerpo, de sus genitales, por lo mismo yo le pido permiso cuando la baño o la limpio y pretendo siempre hablar de sexualidad con naturalidad y amor.
    Gracias por el espacio y la guía. Abrazos

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  3. LInda Lulú, gracias por leernos y dejar tu comentario. Valiente!
    Desear cuidar laos hijos es algo NATURAL, INDEPENDIENTE DE NUESTRAS HISTORIAS. Quien no desee eso, bueno, creo debe abstenerse de opinar.
    Recuerda revisar tus sombras e iluminarlas, de esa manera tu hija crece llena de luz… te abrazo fuerte niña valiente
    leslie

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  4. Lu, eres una mamá maravillosa y una mujer inmensamente valiente. Solo tu y nadie más que tu sabes que es lo correcto para tu pequeña. Cuídala y crasa como consideres adecuado. Te quiero montones!!!

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  5. En el tráfago de estos días (encima apolillados todos en casa), agradezco este posteo tuyo colega-mamá, y colega-psicóloga que enriquece inmensamente -en cada punto que desarrollas- nuestros esfuerzos, los de todos, por la prevención de daños, pero sobre todo por asegurar a los niños un país, manada, mundo, en fin: una vida mucho más gentil, cuidadosa y digna de ellos. Un gran abrazo y mil bendiciones. Vinka

    (perdón por lo tarde del comentario pero recién tuve ánimo y tiempo de tomar mi espacio de lectura del día)

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  6. Vinka, el abrazo y las gracias son para ti. Eres una valiente, una grande, de esas mujeres sabias de la tribu que tiene tanto por entregar, gracias por ser mi guía también.
    Te abrazo y van energías de vitamina para ti y los tuyos
    bests miles y seguimos!!!!
    leslie

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  7. Por casualidad encontré tu pág. La verdad me llega mucho, sufrí abuso y mi relato es tal como esos muchos que has escuchado en tu consulta, sin embargo lo hablé y traté. Tema superado creí, hasta que tuve mi hijo, después de dejarlo al cuidado de dos nanas (por querer terminar mis estudios) y darme cuenta que mi hijo hablaba cosas que a su edad eran extrañas que supiera y claramente yo no se lo había dicho (por suerte no fue abusado pero quizá iba para allá), decidí cuidarlo hasta cuando sea necesario, hasta que cumpla la edad necesaria para ir al
    Colegio y no antes. Decidí tener mi segundo hijo y haré lo mismo, prefiero postergarme por un tiempo que es inmensamente valioso e importante compartir con ellos.
    Pero me sigue aterrando la idea de que mi hijo mayor el próx. Año ingrese al colegio, que se relacione con adultos desconocidos o niños que lo inviten a compartir a sus casas, etc. Busco la opción de hablarlo con una psicóloga para que me guíe, y así no traspasar mis temores a mi pequeño.
    Saludos

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  8. Linda, gracias por escribir.
    Al naSER madres, muchos de nuestros conflictos que pensamos elaborados, solucionados, reaparecen… lo que no es malo. Ya vez que lo que ha e hecho en ti es cuidar de tus hijos para que la historia de abuso no se repita.
    Tu temor al abuso en el colegio de tu hijo, es esperable. Me parece normal.
    Sólo te sugiero, hables de estos sustos con alguien que merezca tu confianza, de tal manera de que al iluminar, hablar, mirar estos miedos, puedas despejar de tus sombras del pasado a tus hijos, para que crezcan libres, confiados, seguros y sientan el mundo de manera segura.
    te abrazo fuerte!!
    leslie

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