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Junto a Gonzalo Leiva hemos decidido unir fuerzas, las femeninas mías y las masculinas de él. Las masculinas mías y sus energías femeninas… nos vamos a complementar en este nuevo espacio.

Vamos a hacer revolución y están todos invitados.

Es hora de ocuparnos de lo que ha sido postergado, negado, olvidado, rechazado, reprimido y ocultado, para que algunos pocos tengan el poder sobre los cuerpos de las mujeres, los hijos y por tanto de la salud de todos: hombres y mujeres, niñas y niños.

Queremos que este espacio se llene de palabras simples que expliquen las últimas investigaciones en neurociencias, salud primal y psicoanálisis relacional intersubjetivo, para poder constituirnos en un puente, sencillo pero firme, para que todos podamos cruzar y dejar atrás los días de engaño, de poder y sumisión.

Esperamos que este espacio se llene de investigaciones, documentos, artículos, reflexiones, enlaces, para que informados, podamos elegir en libertad.

Los invitamos a tomarnos un tiempo, leer, reflexionar, conversar, sobre cómo fuimos perdiendo la capacidad de bien relacionarnos, respetarnos y empatizar. Los invitamos a sentarnos todos en el mismo bando y reencauzar las energías masculinas mal entendidas: el poder de unos sobre otros, los ricos sobre los pobres, los blanco sobre los negros, los hombres sobre las mujeres, los adultos sobre los niños. Es hora de que la información sobre la salud, salga de las manos de algunos pocos y que esté, definitivamente al alcance de los dedos y ojos de todos.

La revolución del amor invita a recuperar la fuerza femenina y la fuerza masculina amorosa, esa que entiende que todos los seres humanos nacen con las mismas necesidades de ser visto, amados, amparados, bien tratados, satisfechos, acompañados. Es una invitación a comprender que la violencia se inicia en el momento en que el niño en estado de estrés, (repleto de cortisol en su cerebro) siente rabia hacia sus padres por sentir tanta soledad y falta de empatía. Esos niños crecen y en algún momento, mostraran la rabia, esta vez en forma de ira hacia los demás o hacia si mismos.

La revolución del amor es mostrar que es urgente cambiar la manera en que estamos viviendo nuestra sexualidad, la manera de nacer, el negocio de la salud y la manera de criar. Mujeres, hombres, niñas y niños bien tratados, bien tratarán a los demás. Eso es simple, barato y nos iguala.

Es hora de la revolución del amor, que no es feminista ni masculina, es sencillamente humana.

Sean todos bienvenidos, pueden tomar asiento.

¡Un abrazo!

Leslie Power y Gonzalo Leiva.

Pd.: Los comentarios de cada uno de ustedes nos van nutriendo… los esperamos ansiosos.

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