Malucha Pinto hace unos días escribió en su cuenta de twitter (que sigo) “volver al nosotros, al colectivo, a la comunidad”. En Quillota discriminaron a una mujer amamantando y luego de eso la bola de nieve se hecho a correr. Ambas cosas ocurrieron en la misma semana, y afortunadamente el colectivo sigue con vida, comparto la misma preocupación de Malucha.

Paula Gómez denunció lo que le hicieron en un restaurante de Quillota, mujeres de la quinta región pertenecientes a organizaciones como Criamor, Empoderadas, Mamitas Pro decidieron organizar una #TETADA frente al restaurante para nunca más discriminen a una como ellas, como a tu madre se lo pudieron hacer cuando te alimentaba, o como a tu esposa le podrán hacer cuando alimente a tu hijo ó hija. Al día de hoy ya van 6 tetadas convocadas para el día sábado 22, y 2 para el día domingo 23 en distintas ciudades del país (entre ellas Santiago) y todo indica que el número seguirá creciendo.

Lo del párrafo anterior lo escribo así porque lo escribe un hombre, quizá me discriminaron mientras tomaba la teta de mi madre cuando chico. Lo claro es que de aquí en adelante no me van a discriminar por dar teta a mis hijos (porque no puedo hacerlo), pero si pueden discriminar a mi esposa, a mi hermana, a mis amigas y a cualquier mujer que haga algo tan natural como alimentar a su hijo.

¿Qué acaso las mujeres que dan teta a sus hijos deben esconderse?, ¿Vamos a seguir reprimiendo el deseo materno e inconscientemente generando un estado de sumisión en el nuevo miembro de esta comunidad?.

Parece que así como están las cosas hay que legislar hasta lo más básico. Parece que Derechos Humanos como la salud y la alimentación, ambos unidos en la acción de amamantar, deberán garantizarse para que nunca más nadie moleste a una madre y su hijo mientras lo hace. Si es así, habrá que trabajar en promover una #lactancialibre y en un tiempo más por una ley que visibilice a la #violenciaobstétrica como un tipo más de #violenciadegénero. Lamentable es el punto en que se llega a legislar hasta el sentido común.

Sigamos haciendo que la gobernanza no sea más que una palabra escrita en los planes ministeriales de la decada, y sigamos actuando en red. El posnatal de 5,5 meses es una muestra de gobernanza, todos quienes leímos el proyecto presentado por el gobierno de Piñera estamos conscientes que era muy distinto al finalmente aprobado. Pues bien, esa brecha entre lo presentado por el ejecutivo y lo finalmente legislado en el posnatal, es sólo un ejemplo de la distancia que la sociedad civil organizada puede hacer que las leyes transiten.

También espero que la llegada de una matrona al congreso, mas allá que comparta su ideología política o no, entregue la mirada de una profesión que no ha sido escuchada como debería. Esperaría encontrar en Karol Cariola, primera matrona que llega al parlamento, la sensibilidad y todo el conocimiento teórico para empujar propuestas civiles como las idea de legislar en torno a la lactancia materna, y también respecto de temas como la #violenciaobstétrica.

Termino de escribir con la tranquilidad que me da saber que el colectivo sigue gozando de buena vida, y que somos muchos los que seguimos con ganas de hacer que crezca más aún.

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